La mayoría
de los padres o cuidadores se vuelcan al cuidado de sus hijos, acudiendo a las
visitas pediátricas rudimentarias y ocupándose de su cuidado diario, pero a
menudo descuidan de su propia salud mental. Hablar de salud mental es difícil, pues continúa siendo un tema
tabú, todavía más cuando lo abordamos en el contexto de la crianza. La realidad
es que millones de niños, niñas y adolescentes viven con padres con problemas
mentales y abuso de sustancias, que no son diagnosticados o tratados
adecuadamente. De hecho, el 68% de las mujeres y el 57% de los
hombres con enfermedades mentales y
abuso de sustancias son padres.
