Sobre el discurso del Papa Francisco a la Curia el
22-12-2014
Cuando mi hija Alejandra comenzó a
enfrentarse a los abismos infinitos que la religión católica pretende resolver
a través de sus dogmas, la vi tan seriamente angustiada que le pedí ayuda al
padre Rafael Baquedano. Una tarde lo fui a buscar a la Universidad Católica y,
una hora después, Baquedano estaba sentado con Alejandra en el balcón de
nuestro apartamento.














